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SI HACIENDA COMPRUEBA EL VALOR DE UN INMUEBLE, QUEDA VINCULADA POR SU PROPIA VALORACIÓN DEL BIEN A EFECTOS DEL IRPF

La reciente crisis inmobiliaria ha producido dos efectos importantes: la caída de los precios de las viviendas y que los bancos acumulen una gran cantidad de inmuebles en propiedad debido a las ejecuciones hipotecarias.

Por este motivo, todos estos años hemos estado asistiendo a un fenómeno que ha afectado a los nuevos adquirentes de vivienda: la compraventa de viviendas por un precio bajo y la posterior comprobación de valores por parte de Hacienda.
Probablemente conocerá el caso: Un particular que compra una vivienda a un banco o a una entidad inmobiliaria asociada por un precio muy inferior al que se solía comprar allá por el año 2009. Se produce la compraventa y se liquida el correspondiente impuesto (cuya base es el precio de venta). El problema viene después, cuando la Agencia Tributaria inicia un expediente de comprobación de valores y, según sus registros catastrales, determina que el inmueble vale más de lo declarado, por lo que el particular debería haber pagado una cantidad mayor en calidad de impuesto.
Así, Hacienda gira lo que se viene llamando una “liquidación complementaria” y exige al particular que le abone la diferencia entre lo que pagó de impuestos y lo que debió pagar.
Pues bien, el Tribunal Supremo determinó el año pasado que la valoración del inmueble realizada por la Administración (en procedimientos sobre el IRPF o ITP-AJD), vincula a todas las administraciones competentes, sobre todo a efectos de determinar el incremento patrimonial del Impuesto sobre las Personas Físicas obtenido como consecuencia de la venta de dicho inmueble.

Así, se daba la paradoja de que habiendo adquirido un inmueble por valor de, por ejemplo, 80, Hacienda entendía que dicho inmueble tenía un valor real de 120, por lo que exigía la cuota tributaria correspondiente. Pero posteriormente, si el particular vendía el mismo inmueble por 130, no se le reconocía la ganancia patrimonial por valor de 10 (120 restado a 130) sino que se aplicaba el valor declarado por el administrado (80 restado a 130), estableciendo un incremento patrimonial de 50.
Por tanto, según la sentencia anteriormente expuesta, Hacienda queda vinculada por su valoración (120 en este ejemplo) a efectos de determinar el incremento patrimonial en el IRPF y debería establecer el incremento patrimonial calculando la diferencia entre el valor calculado por ella misma y el precio de venta del inmueble.
Si está usted incurso en un procedimiento de comprobación de valores por adquisición de una vivienda, ha tenido problemas respecto al incremento patrimonial en el IRPF con motivo de una venta de un inmueble, o simplemente quiere vender un inmueble y necesita asegurarse de dar los pasos correctos para no encontrarse con problemas futuros, no dude en acudir a nuestros profesionales del Área de Derecho Administrativo y de Asesoría Fiscal, quienes solventarán sus dudas de manera inmediata.

Juan Gabriel Guerra Gil
Responsable del Área de Derecho Administrativo.

SE PUEDEN DEDUCIR GASTOS POR ACTIVIDAD ECONÓMICA, AUNQUE EL NEGOCIO ACUMULE PÉRDIDAS

Hasta ahora, Hacienda venía considerando que un negocio que no generaba beneficios, sino pérdidas, durante ejercicios consecutivos, no tenía carácter de “actividad económica”.

Esto ha afectado a muchos autónomos y empresas que, durante la coyuntura económica actual, han visto muy mermados sus ingresos, cerrando sus ejercicios económicos con pérdidas constantes.

No obstante, la realidad es que hay empresas que aun estando en esta situación luchan por sobrevivir y remontar económicamente. Pero mantener una empresa requiere unos gastos fijos (alquiler de local, suministro eléctrico y de agua, línea telefónica, Internet… etc.)

Estos gastos no eran deducibles para Hacienda cuando, por acumular continuamente pérdidas, un negocio no generaba beneficios. La Agencia Tributaria, en estos casos, no ha considerado al negocio que acumula pérdidas como “actividad económica”, imposibilitando, por tanto, la deducción de estos gastos fijos que anteriormente señalábamos.

Pues bien, una reciente sentencia del Tribunal Supremo ha puesto freno a esta forma de proceder y ha declarado que la existencia de beneficios no es un presupuesto para apreciar que exista “actividad económica”, volviendo a abrir la posibilidad de deducción de gastos relacionados con ella.

Por lo tanto, si ejerce usted una actividad económica o conoce a alguien que la ejerza, y no ha podido deducirse ciertos gastos relacionados con su empresa porque Hacienda consideraba que no ejercía “actividad económica” bajo el argumento de que no se generaban beneficios, sepa que puede usted defenderse al respecto.

Para ello, nuestro equipo de Asesoría Fiscal y el Departamento de Derecho Administrativo, estarán encantados de atender sus dudas, asesorarle e iniciar las acciones procedentes en defensa de sus intereses.

Juan Gabriel Guerra Gil

Responsable del Área de Derecho Administrativo